Septiembre llega con cambios de horarios, más estrés y menos horas de sol. No es extraño notar que cuesta más conciliar el sueño o que te despiertas más cansado que antes del verano. A menudo se habla de estrés o de cambios de hábitos, pero hay un factor que pasa desapercibido: el estado de tu circulación sanguínea.
Cada año, cuando acaba agosto, muchas personas en Banyoles y en toda la comarca nos cuentan lo mismo: cuesta conciliar el sueño, se despiertan a media noche o simplemente no se levantan descansadas aunque hayan dormido ocho horas. No es casualidad. El cuerpo pasa de un ritmo de verano, más libre y con menos exigencias, a un ritmo de otoño con horarios fijos, más responsabilidades y menos tiempo al aire libre. Este cambio tiene un impacto directo en cómo funciona el sistema circulatorio y, por lo tanto, en cómo descansamos.
Por qué la microcirculación afecta al descanso
Durante la noche, el cuerpo aprovecha las horas de sueño para regenerarse: repara tejidos, reduce la inflamación y restablece el equilibrio del sistema nervioso. Para que este proceso funcione bien, la sangre debe llegar correctamente hasta los tejidos y músculos más pequeños, a través de los vasos capilares, los vasos sanguíneos más finos de todo nuestro organismo.
Cuando la microcirculación no funciona de manera óptima —por el estrés acumulado, el sedentarismo o los cambios de rutina propios de septiembre—, el cuerpo puede tener más dificultades para relajarse y entrar en un sueño profundo y reparador. Es habitual notarlo con síntomas como piernas cargadas, tensión muscular, hormigueo en las extremidades o una sensación general de fatiga que no desaparece ni durmiendo muchas horas.
Esta relación entre circulación y descanso no es casual. Para que el cuerpo entre en las fases más profundas del sueño, necesita que el oxígeno y los nutrientes lleguen correctamente a todos los tejidos, incluidos los músculos que durante el día han acumulado tensión. Si la microcirculación está ralentizada, este proceso de "desconexión" cuesta más, y el sueño tiende a ser más superficial y menos reparador.
Ya lo explicamos con detalle en nuestro artículo sobre cómo mejorar la circulación sanguínea con BEMER: una buena microcirculación es la base de muchas funciones del cuerpo, y el descanso es una de las más sensibles a los cambios.
Septiembre, un mes especialmente exigente para el cuerpo
La vuelta a la rutina no es solo un reto mental. El cuerpo también tiene que readaptarse: horarios de sueño diferentes, más actividad física o laboral, y a menudo menos tiempo al aire libre. Este conjunto de cambios puede alterar temporalmente la calidad del descanso, especialmente en personas que ya arrastraban piernas pesadas o tensión muscular desde el verano, como vimos en el post sobre piernas cansadas en verano.
Además, septiembre suele coincidir con un aumento del nivel de estrés: vuelta al trabajo, inicio del curso escolar para quien tiene hijos, reorganización de agendas y, en muchos casos, la sensación de "no llegar a todo". Este estrés mantenido activa el sistema nervioso simpático, el responsable de la respuesta de alerta del cuerpo, y dificulta que por la noche el cuerpo pase al modo contrario, el parasimpático, que es el que permite relajarse y descansar de verdad. Cuando este cambio de modo cuesta, la circulación en los tejidos periféricos —piernas, brazos, cuello— suele resentirse, y el círculo se retroalimenta: menos circulación, más tensión; más tensión, peor descanso.
Si además has decidido recuperar hábitos más saludables este mes, como explicamos en volver a la rutina en septiembre, cuidar la circulación es un paso que complementa muy bien este proceso: un cuerpo que descansa mejor, responde mejor a los nuevos hábitos, y tiene más energía disponible para sostener los cambios que te propones.
Síntomas que pueden indicar que tu circulación necesita atención
No siempre es fácil relacionar el mal descanso con la circulación. A menudo las señales son sutiles y se atribuyen solo al cansancio o al estrés. Algunos de los síntomas más habituales que pueden indicar que la microcirculación no está en su mejor momento incluyen:
- Piernas que se notan pesadas o cargadas al final del día
- Hormigueo o sensación de "pies fríos" a la hora de irse a dormir
- Despertares frecuentes durante la noche sin una causa aparente
- Rigidez o tensión muscular en el cuello y los hombros al levantarse
- Sensación de cansancio persistente a pesar de dormir un número de horas suficiente
Si te sientes identificado con alguno de estos puntos, no es necesariamente un motivo de alarma, pero sí un buen indicador de que vale la pena prestar atención a cómo estás cuidando tu circulación este otoño.
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Cómo puede ayudar BEMER
BEMER es una terapia física vascular que utiliza campos electromagnéticos de baja intensidad para estimular la microcirculación de forma suave y natural. No es un tratamiento médico ni un sustituto del descanso, sino un apoyo complementario: al favorecer que la sangre llegue mejor a los tejidos, el cuerpo dispone de mejores condiciones para relajarse y completar su proceso natural de recuperación nocturna.
El funcionamiento se basa en un principio sencillo: cuando los vasos capilares reciben un estímulo suave y regular, el flujo sanguíneo en los tejidos más pequeños mejora. Esto no es un efecto inmediato y espectacular, sino un proceso gradual que muchas personas perciben en forma de menos tensión muscular, más sensación de ligereza en las piernas y, con el tiempo, una mejora en la calidad percibida del descanso.
Muchas personas que hacen sesiones de BEMER cuentan que notan menos tensión muscular y una sensación general de más ligereza, factores que suelen ir acompañados de un descanso más reparador. Es importante remarcar que BEMER no "induce" el sueño ni actúa como un sedante: su papel es dar apoyo al sistema circulatorio para que el cuerpo tenga más facilidades para relajarse por sus propios medios, de forma natural.
Lo que apunta la investigación científica
Nota: un nuevo estudio científico entre jugadoras de élite del fútbol femenino noruego muestra cómo la tecnología BEMER Group Europe, al mejorar la microcirculación, aumenta tanto la cantidad como la calidad del sueño, así como la regeneración.
El reciente estudio del Dr. Frode Moen y su equipo, de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología en Trondheim, fue publicado el 8/08 en la prestigiosa revista Frontiers.
Con el título "El efecto de la terapia de regulación de energía bioelectromagnética sobre la duración y la calidad del sueño entre jugadoras de élite del fútbol femenino noruego", el objetivo del estudio se centra en investigar si la utilización regular de la terapia BEMER puede afectar positivamente la duración y la calidad del sueño entre las jugadoras de élite del fútbol femenino noruego.
¿Cómo se llevó a cabo la investigación? Durante 273 días consecutivos, las jugadoras fueron monitorizadas en diversos parámetros del sueño. Además, se controló su esfuerzo físico durante los entrenamientos y partidos mediante un chaleco de seguimiento GPS.
Resultados de la investigación: casi todos los parámetros medidos mostraron mejoras significativas en términos de calidad y cantidad del sueño durante los periodos en los que se utilizó la terapia BEMER. Además, se descubrió que la frecuencia de uso de BEMER también importaba: las jugadoras que usaron la terapia BEMER durante más de 440 horas durante la fase 3 (122 días) mostraron mejoras todavía más significativas en su tiempo total de sueño, eficiencia del sueño, sueño ligero, sueño REM y sueño profundo, tanto la noche anterior a los partidos como con un uso de BEMER menos frecuente.
En el contexto de su estudio, los autores concluyeron que la terapia BEMER parece una herramienta eficaz para la recuperación y la regeneración, ya que promueve tanto la calidad como la cantidad del sueño.
Enlace al estudio:
Efecto de la terapia de regulación de energía bioelectromagnética sobre la duración y la calidad del sueño en jugadoras de élite del fútbol femenino noruego
https://doi.org/10.3389/fpsyg.2023.1230281
Artículo informativo. BEMER no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento médico; puede integrarse como apoyo complementario dentro de un plan de descanso y bienestar más amplio.
Pequeños hábitos que suman
Además de cuidar la microcirculación, hay gestos sencillos que ayudan al cuerpo a adaptarse mejor a la vuelta a la rutina y que, combinados con el cuidado de la circulación, pueden marcar una diferencia notable en cómo dormimos:
- Mantener horarios de sueño regulares, también los fines de semana, para que el cuerpo consolide un ritmo estable
- Evitar pantallas al menos 30 minutos antes de ir a dormir, ya que la luz azul interfiere con la producción natural de melatonina
- Hacer algo de actividad física suave durante el día, como caminar, que favorece la circulación de retorno en las piernas
- Reducir el estrés con pausas conscientes durante la jornada, aunque sean de pocos minutos
- Evitar cenas muy copiosas o tardías, que pueden dificultar la digestión y, indirectamente, el descanso
- Mantener una buena hidratación a lo largo del día, ya que afecta directamente a la fluidez de la sangre
- Ventilar la habitación antes de ir a dormir y mantener una temperatura fresca, que favorece la vasodilatación natural del cuerpo
Ninguno de estos hábitos actúa de forma aislada; es la combinación de pequeños gestos sostenidos en el tiempo la que genera un cambio real en cómo descansamos. El cuidado de la microcirculación, ya sea con hábitos diarios o con el apoyo de terapias como BEMER, forma parte de este conjunto.
Por qué vale la pena prestarle atención ahora
Septiembre es un buen momento para poner remedio precisamente porque es cuando el cuerpo empieza a establecer los patrones que sostendrán el resto del otoño y el invierno. Un mal descanso mantenido durante semanas no solo afecta al nivel de energía diario, sino que también puede influir en el estado de ánimo, la capacidad de concentración y, incluso, en cómo el cuerpo gestiona el estrés de los próximos meses.
Actuar pronto, cuando los síntomas todavía son leves, suele dar mejores resultados que esperar a que el cansancio se acumule. Por eso, si estos días notas que te cuesta más de lo habitual conciliar el sueño o que te levantas sin la energía habitual, puede ser un buen momento para revisar cómo está tu circulación.
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En Salut i Benestar, en Porqueres, te ayudamos a cuidar tu microcirculación de forma natural con BEMER.
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Preguntas frecuentes
1. ¿Tiene que ver la circulación sanguínea con la calidad del sueño?
Sí. Una buena microcirculación ayuda al cuerpo a relajarse y a completar los procesos de regeneración que suceden durante la noche.
2. ¿Es normal dormir peor en septiembre?
Es habitual. Los cambios de horarios, el estrés de la vuelta a la rutina y la menor exposición al sol pueden alterar temporalmente el descanso.
3. ¿BEMER puede sustituir un tratamiento médico para el insomnio?
No. BEMER es una terapia complementaria que da apoyo a la microcirculación; no sustituye ningún diagnóstico ni tratamiento médico.
4. ¿Cuánto dura una sesión de BEMER?
Las sesiones son cortas y cómodas; en la consulta te explicamos la duración y frecuencia más adecuadas a tu caso.
5. ¿Hace falta preparación previa para hacer una sesión?
No, es una terapia no invasiva que se puede hacer sin preparación especial.
6. ¿En cuánto tiempo se notan los primeros cambios?
Varía según cada persona; muchas notan los efectos desde las primeras sesiones, mientras que otras necesitan más continuidad.
7. ¿Cómo puedo probar BEMER si vivo en Girona?
Llámanos al +34 617 98 49 96 o pasa por nuestro centro en Porqueres y te explicamos, sin compromiso, cómo puede ayudarte BEMER.
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